Un hallazgo clave para la conservación. Durante abril de 2025, en el marco del proyecto de monitoreo de fauna silvestre que impulsa la Fundación Territorio Costero, fue registrado un ejemplar juvenil de gato güiña (Leopardus guigna ssp. tigrillo) mediante cámaras trampa instaladas en el Fundo Llolleo, comuna de San Antonio.
Este pequeño felino silvestre, endémico del sur de Chile y el suroeste de Argentina, se encuentra clasificado como especie Vulnerable según la UICN. Diversos estudios han señalado que su distribución está estrechamente asociada a parches de bosque nativo y vegetación densa, los cuales actúan como refugio y ruta de desplazamiento frente a paisajes fragmentados (Napolitano et al., 2008; Constanzo et al., 2020). Dentro de los registros de la cámara trampa que estuvo tomando datos durante un mes, se observaron también zorros, roedores y aves como el canastero (endémico de Chile), el pitio austral, zorzal, chincol, chercán, entre otra especies. Destaca la ausencia de registros de perros o gatos domésticos.
Amenaza inminente: proyecto de ampliación de la Ruta 66
El registro se obtuvo en las cercanías de una intervención en curso en el estero y la quebrada del Fundo Llolleo, donde se construye un viaducto parte del proyecto de ampliación de la Ruta 66 (Camino de la Fruta). Esta obra fue recientemente paralizada por la Superintendencia del Medio Ambiente debido a graves incumplimientos del permiso ambiental (ver resolución oficial).
La construcción de esta infraestructura pone en riesgo la permanencia de la güiña en la zona, ya que:
- Fragmenta su hábitat y reduce la conectividad ecológica.
- Genera perturbaciones como ruido, luces artificiales y presencia humana.
- Disminuye la disponibilidad de alimento y refugio, afectando su comportamiento y sobrevivencia (Sanderson et al., 2002; Constanzo et al., 2020).

Un llamado a proteger el territorio
Este hallazgo refuerza la urgencia de aplicar un enfoque ecosistémico en la planificación territorial y de infraestructura. El Fundo Llolleo y su entorno inmediato constituyen un corredor biológico clave dentro de un paisaje ya presionado por la urbanización y el cambio de uso de suelo.
Como señalan Constanzo et al. (2020), la conservación efectiva del gato güiña requiere priorizar áreas con alto valor de conectividad ecológica, fomentar corredores ribereños y minimizar barreras antropogénicas. La zona costera de San Antonio aún conserva hábitats que cumplen estas funciones, pero su persistencia depende de decisiones integradas y participativas.
Desde Fundación Territorio Costero, reafirmamos nuestro compromiso con el monitoreo de fauna nativa y la protección activa de los ecosistemas que sostienen la biodiversidad local. Continuaremos trabajando con comunidades, investigadores y autoridades para visibilizar estos registros y defender los territorios que garantizan el equilibrio ecológico.
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📚 Bibliografía citada
- Constanzo, M. E., Napolitano, C., et al. (2020). Fragmentation and road effects on the habitat use of the vulnerable güiña in central Chile. Mammalian Biology, 100, 345–354.
- Napolitano, C., Bennett, M., et al. (2008). Ecological and anthropogenic correlates of güiña distribution in south-central Chile. Animal Conservation, 11(2), 111–121.
- Sanderson, E., et al. (2002). Planning to Save a Species: The Chilean Wildcat. Wild Felid Monitor, 2(2), 5–10.
